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The Magicians – Lev Grossman

Literatura - 2013-06-29 20:13:05

¿Es posible escribir, desde hace algunos años, una novela en donde aparezca una escuela de magia, oculta ante mundo real, sin pensar en la saga de Harry Potter? Hago esta pregunta pues el presente trabajo de Lev Grossman hace pensar que no. Y eso que la trama está lejos de estar centrada en esta parte y, a diferencia de lo que sucede con la heptalogía de J. K. Rowling, sólo necesita de unos pocos capítulos para narrar la formación mágica de Quentin Coldwater. Desde cierta perspectiva, se puede decir que The Magicians es mucho más cercana a los siete libros que conforman las Crónicas de Narnia del escritor irlandés C. S. Lewis, de donde es evidente que hay una enorme influencia, aunque una descripción más completa tendría que incluir un poco de The Matrix, de Inception e incluso tocar someramente algo de Trainspotting. En otras palabras, y sin entrar en muchos detalles, es la historia de un joven de diecisiete años quien, a pocos meses de entrar a la universidad, se da cuenta que una de sus fantasías desde que era niño y leía obsesivamente las historias de Fillory (referencia directa a Narnia) podría ser realidad al ser invitado a hacer el examen preliminar para entrar a Brakebills College, la única universidad de magia en toda América escondida en plena Nueva York.

Pero, como mencioné antes, la educación mágica dista mucho de ser el hilo conductor a lo largo de la novela. En todo caso, sería la incapacidad de un joven muy brillante de encontrar la felicidad o un sentido a su vida a pesar de cumplir de uno en uno sus sueños. Es decir, es la descripción, a grandes rasgos, de cualquier adolescente que busca su lugar en el mundo sin mucho éxito. Ni la existencia de la verdadera magia, ni la posibilidad de que Fillory sea real, ni encontrar una pareja con la que puede compartir absolutamente todo, vaya, ni una vida de alcohol, drogas y fiestas lo logra sacar del tedio.

Usando como hilo conductor la vida de Quentin, Grossman dibuja una serie de mundos que, si bien están estrechamente relacionados con otras creaciones que son bien conocidas hoy en día, no dejan de tener un sello bastante particular. Por ejemplo, aquí la magia no depende tanto de una tradición familiar (aunque sí se cuentan algunos casos) sino de una inteligencia superior al promedio. Para hacer el examen preliminar y ser aceptado en Brakebills, se necesita ser un estudiante destacado, rayando la genialidad. La magia es, pues, el  uso de habilidades que se tienen que entrenar una y otra vez bajo diferentes circunstancias que requieren de un tiempo de reacción muy rápido.

Puede ser que una de las virtudes que se me hacen más evidentes en esta novela esté dirigida al infinito universo de posibilidades que el autor se abre para su futuro como novelista. A diferencia de las Crónicas de Narnia, en donde las visitas de los niños Pevensie limita hasta cierto punto el crecimiento de la saga sin que se volviera tediosa, o de Harry Potter que se basan en un personaje que, en siete novelas, vivió lo más fuerte que le podría tocar vivir, The Magicians presenta varios personajes que bien se podrían volver los principales en futuros trabajos sin quitarle importancia a esta primera entrega. Además, la existencia de una dimensión llena de portales entre mundos diversos, permitiría conectar obras muy diferentes a un mismo hilo conductor. Por lo pronto, ya existe una secuela, The Magician King y es posible que las convierta en una trilogía. Que haya aprovechado o no la apertura a ese gran universo que permitiría explotar el género fantástico hacia diferentes fronteras se verá en lo que vaya escribiendo más adelante.